Noticias 21-08-2017 BALONMANO - Los madrileños Adrián Torres y Dani Sánchez Nieves se suman a un nuevo éxito de España con el subcampeonato del mundo juvenil





Imagen Nuevo éxito para el balonmano español y madrileño. Este fin de semana, los Hispanos Juveniles de Alberto Suárez luchaban en la final por alcanzar la gloria ante Francia. Finalmente 25- 28 fue el resultado en el marcador, una Plata con sabor a Oro, subcampeones del mundo por segunda vez en su historia. Un éxito que también es del balonmano madrileño con sus dos representantes. El portero Adrián Torres y el técnico Dani Sánchez Nieves, del Club Balonmano Alcobendas.  
 
Dos selecciones que mostraron su respeto mutuo en la pista al inicio del encuentro provocando más igualdad, pero pronto aparecerían los dos grandes protagonistas del encuentro, Kyllian Villeminot y Pol Valera. El central francés se convertía en una auténtica pesadilla para la defensa de los Hispanos Juveniles, incapaz de frenar su capacidad goleadora.
 
El 9 de Francia, MVP del Campeonato del Mundo de Georgia 2017, finalizaba el partido con 13 goles en 14 lanzamientos. Sencillamente fantástico. También excelente era la actuación del lateral del Balonmano Granollers, con 8 goles de 10 intentos, algunos de ellos de una bellísima factura.   En torno a estas dos figuras aparecían esporádicamente los destellos de calidad de Kempf o Gaudin por parte de Francia; y de Ian Tarrafeta y Mamadou Diocou por parte de los Hispanos Juveniles. El resultado durante la primera mitad apenas reflejaba ventajas de dos goles para una u otra selección, muestra de la igualdad de esta gran final. Al descanso, ventaja mínima para la selección española (13:12).  
 
Con la reanudación, el guion parecía ser el mismo en los compases iniciales. Sin embargo, tras marcar Tarrafeta y poner a España por delante, Francia reaccionaba con un parcial de 0:5 y obligaba a Alberto Suárez a parar el partido hasta en dos ocasiones. La dureza defensiva y el físico imponente de los galos estaba haciendo mucho daño a los Hispanos Juveniles.  
 
La reacción española fue ejemplar. A base de un juego rápido en ataque, pausado pero muy inteligente, España iba recortando diferencias en el marcador junto a buenas acciones defensivas de anticipación y paradas. Incluso a 5 minutos para el final Mamadou Diocou ponía el empate y daba esperanzas a los Hispanos Juveniles de luchar por el oro. Sin embargo, volvía a aparecer Villeminot, en esta ocasión en modo "asistente", y cerraba el partido a favor de Francia, que se llevaba la gloria mundial (25:28).  
 
Fotografía: IHF